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¿Cómo crear un proyecto de bonos de carbono en Colombia?

Autor: Jhorman Zavala

Las alternativas de reforestación y de conservación de bosques buscan garantizar que el segundo pulmón del mundo siga siendo verde, mientras que se generan oportunidades de negocio para las comunidades nativas y propietarios de terrenos en la Amazonía colombiana.

El último informe de la revista Nature señala que, en este momento, la Amazonía emite más CO2 del que puede absorber. Después de un estudio de 8 años, el grupo de científicos encargado estimó que la deforestación era responsable de que la Amazonía atrape 500 millones menos tCO2 cada año. Además, los incendios forestales produjeron 1 500 millones tCO2 en el mismo periodo.

Amazonía. Foto de Jhorman Zavala.

Bajo esta premisa surge la gran duda, ¿cómo recuperar la Amazonía e invitar a la gente a que se sume? Los proyectos que emiten bonos de carbono son una opción muy atractiva para aquellas personas o empresarios que quieran financiar la conservación y el sembrado de bosques dentro del Amazonas.

El Centro de Comercio Internacional define a los bonos de carbono como un mecanismo que las empresas adquieren para reducir su huella de carbono. Mediante la compra de bonos de carbono se financian proyectos de energía limpia (COC). También de reforestación de bosques y su consecuente conservación de carbono (CRC), como los que se emiten en la Amazonía Colombiana. Un bono de carbono es equivalente a una tonelada de CO2 evitado. Este modelo de mitigación de impacto ambiental funciona debido a que los solicitantes deben demostrar que los proyectos no serían posibles ni viables con el tiempo sin el financiamiento económico que ofrece la venta de estos bonos.

Para Eduwin Hincapie Peñaloza, Director de Gestión Operativa de la Fundación Cataruben, el mercado se ha abierto exponencialmente por la oportunidad de conseguir financiación por brindar estos servicios ambientales. Teniendo la oportunidad dueños de predios grandes o comunidades nativas.

Desde esta organización colombiana que asesora proyectos con impacto ambiental, señalan que postular un predio da la oportunidad de obtener una considerable compensación económica por contribuir a que el hábitat natural no desaparezca. “La deforestación para este tipo de proyectos no es un problema, sino una oportunidad” señala Hincapie.

Sembrando proyectos

Para postular un proyecto de este tipo pueda tener éxito, el Director de Cataruben señala que al menos el predio debería tener 20 mil hectáreas. Esto garantiza que se consiga un mínimo de 18% de rentabilidad después de un proceso que por lo general toma un año y medio con las negociaciones adecuadas.

El primer paso para que un proyecto pueda ser apto a emitir bonos de carbono, es identificar el área donde se trabajará. Si es un área con un propietario único, las negociaciones son rápidas. Si es con una comunidad originaria, las negociaciones toman más tiempo por los requerimientos especializados que se debe hacer en cada caso.

El segundo paso es identificar la geografía, la data sobre la región y definir si se quiere evitar un problema de deforestación o degradación. “Para un proyecto que evita la deforestación, por ejemplo, se debe señalar que en ese terreno se talaba 20 hectáreas para realizar cultivos. Al siguiente se reducirá a 18, y así sucesivamente hasta llegar al 50%” señala Eduwin Hincapie.

Deforestación.

Para un proyecto que busca evitar la degradación, se deben realizar asesorías para un uso inteligente de los suelos, de forma que permita una mayor eficiencia. Ambos procesos requieren que se cuantifique el CO2 que se busca mitigar.

La siguiente etapa incluye la definición de metas. Las metas deben ser realizables con el tiempo, y tienen que formar conciencia en todos los participantes del proyecto. De esta forma entenderían el modelo del negocio.

El cuarto paso es el que más tiempo toma, las negociaciones. En el caso de los propietarios únicos, el proceso se realiza rápidamente, pero en el caso de las comunidades se debe identificar “el problema de la comunidad” como señala Hincapie.

Este problema puede ser de tipo económico, de acceso a servicios básicos o la falta de reconocimiento de las tierras que les pertenecen. “Es muy importante la promesa de valor del proyecto, la transparencia de resultados y costos. Se debe mostrarles cómo integrarse con el comprador, dándoles injerencia en el proyecto” comenta.

Humedales. Facebook de Fundación Cataruben.

Otra etapa incluye la validación técnica, legal, económica y social, que se realiza antes de hacer las operaciones en campo, para definir la viabilidad total del proyecto. Además, se busca vincular al comprador final de los bonos de carbono con el proyecto a través del tiempo, mostrándole la rentabilidad y la importancia del mismo. Así se garantiza que el comprador pueda ver el resultado, e incluya siempre al proyecto dentro de sus estrategias de sostenibilidad.

Cada bono de carbono gestionado por Cataruben se vende en el mercado por USD 3. Este precio puede incrementar hasta tres veces si es que el proyecto consigue certificaciones internacionales.

Certificados que valen oro

Los organismos internacionales más importantes cuentan con una lista de certificaciones que se recomienda para poder comprar bonos de carbono. A pesar que muchos proyectos autogestionan sus bonos de carbono, las certificaciones otorgan el acceso a un mercado de compradores global. Pues ellos ven en los predios certificados la oportunidad de sumarse a un proyecto que tiene estándares muy altos de calidad y a la par cumplir con metas ESG.

No obstante, Hincapie señala que no sería muy conveniente que los proyectos nuevos busquen certificaciones internacionales desde sus inicios. Esto se debe a que plantearlo de ese modo demoraría mucho más los requerimiento para empezar las operaciones. Además, en muchos casos no se conseguiría la rentabilidad adecuada para seguir operando y por ende fracasaría.

“Es mejor cuando se tiene un vasto conocimiento del proyecto. Nosotros recomendamos buscar certificaciones a partir del segundo año. Lo primero es demostrar que sí se puede obtener recursos económicos por el cuidado del bosque. De allí el gestor del predio se pregunta cómo puede vender mejor su proyecto”, comenta Hincapie.

Este profesional apunta que con certificaciones internacionales se pueden lograr precios más altos de venta.  Sin embargo, requerimiento de cada indicador de la certificación es exigente y el gestor de los proyectos de bonos de carbono tiene que estar comprometido a lograrlo.

Algunos proyectos que se trabajan en la Amazonía colombiana están bajo la certificación de VERRA, que contiene los estándares de VCS (Verified Carbon Units) y CCB (Climate, Community & Biodiversity Standards). Estas certificaciones le indican al comprador que en el proyecto las unidades de carbono son verificadas correctamente, y que además se contribuye a reducir el cambio climático, apoyar a las comunidades locales y respetar la biodiversidad.

La deforestación es una oportunidad

El gran reto para evitar la deforestación es concientizar a la gente de que financiar estos proyectos es una alternativa eficaz de salvar la Amazonía. “Vender los bonos de carbono no sale más rentable que vender madera, pero en cuanto a reputación, manejo social y otros aspectos ambientales, sí. Allí se prioriza la gestión, saber cómo negociar con el deforestador, el degradador, a la comunidad que vive de esto, para ir minimizando su impacto poco a poco” señala el CEO de Cataruben.

La Fundación Cataruben cuenta con una alianza con LATAM, una aerolínea con presencia en casi toda Latinoamérica. De esta forma, garantizan que los proyectos que asesoran reciban la compra de los bonos de carbono por parte de la aerolínea, que en sus estrategias está el reducir la huella de carbono que generan sus operaciones.

Hincapie comenta que LATAM constantemente está en la búsqueda de predios que puedan gestionar bonos de carbono en Latinoamérica, una gran oportunidad para aquellos que decidan emprender en este tipo de proyectos. “Empecemos a difundir el mercado de los bonos de carbono, para que la gente entienda que realmente funciona” finaliza Hincapie Peñaloza.

Conoce más

Fundación Cataruben

Redes Sociales: FacebookInstagram

Eduwin Hincapie, Director de Gestión operativa – Fundación Cataruben

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Un comentario

  1. Muy buen articulo. Como gestionar este tipo de bonos cuando el proyecto no es de reforestacion sino de energias limpias o movilidad limpia?

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